EMPRESA FAMILIAR DESDE 2006
Nuestra historia comenzó en 2006, pero en realidad, se remonta mucho más atrás. Todo empezó en la escuela agrotécnica de Ceres, donde Richard Monticone estudió junto a sus hermanos. Ya con una formación orientada al mundo agropecuario, desde chicos crecimos con la receta familiar y las costumbres de Ceres para la elaboración de chorizo seco, morcillas, lever, queso de cerdo y otros elaborados de una tradición que combina nuestras raíces familiares argentinas e italianas, con esa inconfundible influencia croata.
Después de varios años de experiencia en otras carnicerías, Richard supo que podía ofrecer, como emprendedor, el mejor servicio y conocimiento sobre los cortes de carne creando su propia carnicería. Siempre supimos que el camino no sería fácil, pero con la fuerza y la valentía de una familia que no se rinde, logramos salir adelante, vendiendo nuestros productos tanto a particulares como a negocios de alimentación.
Con el apoyo incondicional de la familia —madre, mujer y hermanos— Richard decidió llevar la tradición más allá de Argentina y probar suerte en España. Así nació Richard Carnes Xirivella en Valencia, donde desde 2015 hasta 2018 mantuvimos viva la esencia de nuestra carne y nuestros cortes en una nueva tierra.
En 2018, con la experiencia ganada y el corazón siempre en Argentina, volvimos a Rafaela para empezar de nuevo. No fue fácil, pero con esfuerzo y trabajo logramos remontar y seguir creciendo.
Hoy, casi 20 años después de aquella primera apuesta por el negocio familiar, Richard Carnes sigue ofreciendo productos de primera calidad y adaptándonos siempre a la demanda de nuestros clientes, manteniendo la misma esencia, cercanía y calidad de siempre.
Porque más que vender carne, lo nuestro es compartir una historia de pasión, tradición y trabajo en familia.